miércoles, 29 de mayo de 2013

No intentes atraparme, ya he aprendido a volar.

Un tira y afloja, eso es lo que empezó siendo todo esto. Ahora solo es un simple tira, a ver quien de los dos puede más.
Una vez me dijeron que hay que tragarse el orgullo  siempre y cuando la causa lo merezca, y ahora mismo empiezo a plantearme la importancia de la causa.
Parece que cuando empieza siendo un juego para mí, termina siendo un juego para el otro. Que cuando yo aflojo él tira más aún, hasta tenerme en el suelo y verme rendida a sus pies. ¿Desde cuando son así las cosas? JAMÁS, estaré a los pies de nadie, cual felpudo.
Porque habré aprendido pocas cosas en este año, pero una de las que he aprendido es que JAMÁS hay que arrastrarse por nada, la causa no suele merecerlo.

Esta vez quise que fuera distinto, que no hubiera tanto orgullo, ni tanta mala contestación, empecé a ceder, a dejarme llevar, a disfrutar del momento, y parece que ahí empecé a olvidar que todo era un juego, un pasatiempo para sobrevivir en Madrid. No es que sea una necesidad existencial, pero es algo que se ha hecho un hueco en mi día a día.
Sin tonterías ni malas contestaciones, con dos detalles que cualquiera tendría se ha ido ganando hueco en mi cabeza,y estaba llegando a ese importante órgano vital, que no pienso mencionar. Pero tranquilidad no ha tocado hondo, simplemente lo ha estado acariciando hasta hoy.


Con la coraza puesta, con el orgullo y el ego subido hasta el cielo, y la humildad y las buenas formas olvidadas en el cajón volvemos al ruedo, con los humos subidos y muchas ganas de guerra.



Uno quiere decir paz y sale guerra.


Lo que antes estaba claro ahora está borroso, lo que veíamos blanco, yo ahora lo veo negro, lo que antes parecía correcto ya no lo es. Tempus fugit.


jueves, 23 de mayo de 2013

Empieza a agotarse el tiempo.

Se acabará lo bueno para mí aunque empiece el verano, todavía no me he ido y ya estoy pensando que me deparará Madrid a la vuelta en Septiembre.
Son demasiadas cosas buenas las que he tenido este curso, este año y el pasado, sin duda, son uno de los mejores años de mi vida.
Nuevos lugares, nuevas sensaciones, una nueva tú y sobre todo nueva gente, que de una manera u otra ya ha marcado tu vida. Personas que entraron y se quedaron, y otras que simplemente salieron con la misma facilidad con la que entraron, pero bueno, son recuerdos y también nuevas experiencias. Solo espero que esas personas que se quedaron sigan conmigo cuando vuelva en Septiembre.
Deseosa de que llegue Septiembre en plena época de exámenes, soñando con un futuro mas que incierto, pero esta vez, intentando ser positiva.
Como siempre, haciendo un pulso cabeza y corazón.

Echaré de menos Madrid y sus gentes.





lunes, 13 de mayo de 2013

Cada día que sale el sol salgo a verte.

Esta claro que las mejores cosas suceden cuando menos te la esperas, que la felicidad la tienes cuando las buscas y que todo es posible si de verdad lo quieres, que nunca es tarde para ser feliz. Que el pasado se puede dejar atrás si de verdad quieres, que el presente es el mejor regalo que tienes y que el futuro depende de tus propias decisiones.
Que los recuerdos no se olvidan, pero que vendrán otros mejores . Que las mejores conversaciones se producen en los lugares mas inesperados, y que una mala racha viene seguida de una mejor.
Que a veces los silencios dicen mas que cualquier parrafada, que los abrazos te salen solos y que dar la mano ya no supone un problema. Que hay decisiones que marcan un antes y un después en tu vida.


Nunca me gustaron más las calles de Madrid, nunca me gustó tanto pasear por el centro, y nunca pasé tanto tiempo con alguien sin aburrirme o pensar en huir. Parece que las cosas mejoran y  es que va siendo hora ya de dejar los miedos atrás y de empezar a vivir, que el dolor está asegurado, pero sufrir es opcional.



miércoles, 8 de mayo de 2013

Dejarse llevar,suena demasiado bien.

Ni los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos, todo descubrimiento necesita un poquito de tiempo.
Grandes historias que se convierten en ceniza, grandes carcajadas que terminan convirtiéndose en miradas de reproches, abrazos que pasan a ser paseos por la misma acera a dos metros de distancia, conversaciones amenas que terminan siendo simples silencios, y despedidas que intentaban alargarse ahora son simples "Hasta luego", que acaban con una palmadita en la espalda.

Realmente no sé que esperaba de esto, de un par de meses de quedadas, de un par de noches juntos, de unas cenas,y unos paseos,el verano llega y la distancia también, habrá que irse despidiendo de él y también de Madrid. No soy muy de despedidas, y tampoco era de dejar las cosas claras, pero parece que ahora o todo está cristalino o me termino estancando.

La mayoría de las veces el miedo esta justificado.
Siempre las despedidas son amargas.

lunes, 29 de abril de 2013

Caradura.

Ahora sé sin duda  que le echaba de menos, y que ahora, aunque menos,sigue estando ahí, que yo me sigo ilusionando igual o más, y que sigo sin saber que está pensando. Por qué de repente todo parece ser diferente, como si no hubiese pasado el tiempo, pero midiendo las palabras, yo por miedo a perder aquello que nunca tuve,y el quizás por encontrar aquello que no está buscando.

Lo peor de todo es que sigo notando ese tira y afloja, esa química, esa chispa que saltó entre nosotros en el minuto uno, es como si los dos quisiésemos algo, pero que ninguno esta dispuesto a reconocer.
Luego está esa sensación, de que no quiere por algo, que algo le echa para atrás,esa incertidumbre,ese miedo a perder,que me mató a mi y que ahora le mata a él.
Estar en su conversación metida todo el día, ver como pone, escribiendo escribiendo... y que luego no tengas ningún mensaje suyo, ¿que es lo que piensas que no tienes el valor a escribir? Todo sería muchísimo mas fácil si las cosas se dijeran tal y como se piensan..
Después de estar meses sin saber de él, sin cruzar palabra, ahora es todo tan surrealista, a estas alturas del curso, él va a desaparecer y yo también, pero estoy segura que le veré, o espero volverle a ver. No puedo irme con esta incertidumbre, porque entonces será un clavo que nunca podré sacar, necesito aclararlo todo, saber que paso en esas Navidades, que paso con lo del fin del juego,que pasó con todo lo que teníamos y que era solo nuestro, y de esas cuatro paredes.

Son tantas cosas las que hemos perdido, tanto por orgullo como por ser unos inmaduros, que pasó con esos besos de buenos días, o de esos batidos a las tantas de las noches, que pasó con el dedo que recorría mi espalda cada día y cada noche, y que pasó con aquellas camisas que me ponía, quiero saber quien mancha ahora sus sábanas de ceniza, o a quien le hace cosquillas hasta matarla a carcajadas,quiero saber a quién mira con los mismos ojos con los que a mí me miraba, y es que estoy segura que por mucho que haya pasado el tiempo, esas cosas no se pueden olvidar, es una casa entera marcada de recuerdos, de recuerdos míos, porque según él, fui la primera en pisarla, y quizás las hayan seguido un millón mas..

Mil y unas dudas.